"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía" Salmos 42:1

 
 

 



Estudio de
crecimiento para
niños y adolescentes


 

 



 

El temor de Dios

"Vive Jehová Dios en cuya presencia estoy"  1 Reyes 17:1

Elías fue un profeta de Dios entregado al servicio del Señor. Pero el tenía en su mente un pensamiento y una promesa de Dios que lo mantenía firme: "Vive Jehová Dios en cuya presencia estoy" Elías era consciente de que Dios estaba presente en todo momento y que todo lo sabe y ve. Esta debería ser nuestra actitud porque hace que el temor de Dios aumente en nuestras vidas.

Silverio Martinez

02/05/2024

Predica la Palabra

 

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgara a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la Palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartaran de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”

2 Timoteo 4:1-5

28/01/24

 

Arbol de navidad

El día acabó, ha llovido un poco pero no hizo mucho frío.

Se ven luces por todas partes, el bullicio crece.

Mientras volvíamos de la iglesia he observado que los niños corren por las calles hablando de sus regalos y de los pasteles, de los castillos de cosas ricas que se ven en las tiendas, y de la forma que miran los juguetes soñando mientras pegan su nariz a los cristales, soñando con sueños interminables.

Hoy, en este día de Navidad cenaremos algo tarde, huele el asado en el horno que mamá está preparando.

Mientras, papá está en su sillón contando miles de cosas, mamá le sonríe mientras termina una bufanda que se pondrá mañana mi hermanito para ir de nuevo a la iglesia. Mis hermanos están absortos en sus juegos, y allí en el rincón está el árbol de Navidad. El árbol de Navidad está quieto y mudo en el rincón, entre su manto de indiferencia parece observar, entre su desinteres lleva miles de secretos. ¿Está cantando y yo no le escucho? Lleva los regalos colgados, esos que tan ansiosos esperamos. ¿No estará cansado? Ya es tan viejo.

Mamá siempre lo saca del baúl cada Navidad, recuerdo apenas cuando papá lo trajo un frío día de invierno y yo corrí a su encuentro lleno de alegría. Pero el tiempo ha descolorido sus cintas y sus ramas están decaídas, sólo algunas bombillas de colores le dan más encanto, pero aún el árbol de Navidad es hermoso.

A veces cuando ayudo a mamá en la cocina le cuento que he visto un grandioso árbol de Navidad en los escaparates, iluminado con luces por doquier, un árbol bello y esbelto. Mamá me mira a los ojos y me dice que no hay dinero, y yo la abrazo y le digo, "¡Pero mamá, nuestro árbol es mucho más maravilloso" y ella comprende enseguida y me besa la frente y me dice que estoy hecho un hombrecito.

Sí, el árbol de Navidad siempre es maravilloso a pesar de lo viejo que está, el resplandor de las estrellas se confunden con sus chispas trasparen­tes, con sus reflejos luminosos que parecen arder cuando le miro fijamente.

Cuando el fuego de la chimenea le deja en descubierto todos sus sentimientos.

Yo le he visto en la oscuridad, sólo y callado y su brillo no se desvanece a pesar de la oscuridad. Cuando la luz de la luna lo ilumina parece aún más bello, más extraño, más grande, como un viejo vigilante del horizonte que espera la primera mirada de la aurora.

Esta noche se oye la música a través de las paredes, papá dice que esa música no es nuestra música, porque este mundo no es nuestro mundo, me fue difícil comprender su significado, pero ahora sé muy bien lo que ello significa.

He cogido mi Biblia para leer mi porción diaria. Me he sentado al lado del árbol de Navidad, casi puedo alargar mi brazo y tocarle.

Siempre cuando leo, parece que me mira, me llama, me susurra, se inclina hacia mí, y me dice, “Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.” Y el viento y la noche que han oído por entre las rendijas de la ventana y han mirado a través de los cristales, se dicen mutuamente, “Sí, sí, y se llamará su nombre Emanuel”. Yo me acerco entonces a la ventana y miro al exterior, qué oscuro está ahora, las tiendas cerraron sus escaparates, apenas iluminado por las solitarias farolas, silencioso, solamente interrumpido por las pisadas ligeras y marcadas de algún transeúnte.

Y preguntó, “¿Y tú mundo, te acordaste del Gran Rey?” El silencio se hace más intenso y ello me entristece el corazón... prosigue la noche, vuelvo a mi rincón y a mi lectura, contemplo, todo sigue igual, con la misma quietud, papá, mamá, mis hermanitos... y el árbol de Navidad.

--Isabel Martínez / 6 diciembre 2023

 

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¡No es del hombre!

Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos Jeremias 10:23

El hombre siempre se ha jactado de tener el control de su vida, o por lo menos de intentar tenerlo. Pero a lo largo de la historia se ha demostrado que no es así. No importa la posición que uno tenga, ni las riquezas que uno posea. Da lo mismo que uno tenga los mejores médicos, o que posea la "medicina milagrosa", el hombre no es dueño de su camino. Dios es el que decide cuando hemos de morir.

- Silverio Martinez / 20 abril 2023

¡Esforzaos!

“Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová, esfuérzate también Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.” Hageo 2:4

Cuando el pueblo De Judá recibió el permiso para poder volver a Jerusalén para reconstruir el Templo, habiendo sido destruido por el Rey Nabucodonosor, cuando llegaron, al ver como estaba el templo en ruinas, el ánimo del pueblo cayo por los suelos al recordar la antigua gloria y esplendor del templo (Hg. 2:3) Pero el Señor manda tomar ánimo, porque hay un futuro para ese templo donde aún ha de venir el Deseado (2:7). Así el Señor nos anima a trabajar y cobrar ánimo para que nuestras vidas sean edificadas y sigan creciendo. La gloria que espera al creyente no tiene comparación con la vida presente, como dice en Romanos 8:18.

-Silverio Martínez

 

Navidad Preciosa

 

Navidad preciosa, humilde y serena

que al firmamento iluminó con fulgor.

Pues ángeles bellos, en la noche, cantaban: ¡Gozaos, mortales, ya nació el Salvador! Noticia divina de paz y dicha infinita, consuelo al alma para su triste dolor. Y tiemblan, se espantan las negras tinieblas porque Emanuel Su Palabra cumplió.

 

Escuchad, inclinaos pueblos todos de la tierra: ¡Inmensa y fiel es la obra del Señor! Regalo de misericordia y gracia eterna que en pesebre nos fue dado el Hijo de Dios; Creador, Rey y Redentor de los hombres, esperanza y luz de nuestro corazón. ¡Oh, Navidad preciosa, humilde y serena, prenda del sublime amor de Dios!

--Isabel Martínez

 

LA MUERTE

 Hoy estuvimos en un funeral, y mientras observaba la caja ya cerrada del difunto, y a los asistentes que estaban sentados en los bancos, pensé en lo que el Señor dice en Su Palabra: "...¿Que es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece" (Santiago 4:14).

Mientras escuchaba a la persona que llevaba el funeral, sentí lástima de él y de los que le oían, porque él mostraba palabras vacías llenas de errores que manifestaban la falta de conocimiento de Dios, y por los que estaban presentes, la indiferencia y la ignorancia a la cual ellos mismos se conformaban.

La Biblia declara que la salvación del ser humano es por la gracia de Dios solamente, no por obras ni por las "buenas intenciones" de ningún hombre, sino por creer con una fe y un arrepentimiento sinceros: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hijos de Dios" (Juan 1:12)

"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida."  (1 Juan 5:11-12)

La Biblia está llena de versículos que declaran que solo por la fe en Jesucristo podemos ser salvos.

-Silverio Martínez

 

Esclavos ¿de quién?

“Por precio fuisteis comprados, no os hagáis esclavos de los hombres”    1 Corintios 7:23

En este pasaje Pablo está tratando el tema de estar unidos al Señor. Nos dice que hemos sido comprados por precio. Esta misma idea la repite en 6:20: “Porque habéis sido comprados por precio…”. Pero ahora añade un asunto del que ya hablo en el capítulo 3:21: “así que ninguno se gloríe en los hombres” y ahora nos dice: “No os hagáis esclavos de los hombres”. Si de alguien es esclavo el creyente es de Cristo. Toda esclavitud a los hombres no es más que atadura, dolor y tristeza. El Señor lo sabe y quiere que seamos siervos suyos.

No debemos hacernos esclavos de las filosofías que enseñan los hombres, ni de los hombres mismos, sino de Dios, siguiendo sus pisadas porque el precio pagado por nuestra libertad es muy grande, la sangre de Cristo.

Pablo menciona muchas veces, el precio que el Señor pagó por nuestra salvación, haciendo énfasis en que ahora somos de Cristo. ¿Cómo voy a hacerme esclavo de otro? Soy de Cristo

Proverbios 29:25; Isaías 51:7, 12;  Hebreos 13:16; Job 28:28

 -Silverio Martínez


La fidelidad de Dios

"No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió"  Josué 21:45

Nuestra fe y fidelidad es cambiante, débil y poco fiable.
Descansar en la fidelidad de Dios pone paz en el alma. El no fallará.

                                                              -Isabel Martínez




Sabes del Corazón

 Por Isabel Martinez

 

Señor, Tú sabes del corazón,
lo profundo, lo más escondido,
pues tus ojos alcanzan lo eterno,
tu entendimiento el infinito.

Tú sabes su frialdad y tibieza
o si se enciende candente de amor.
Sabes las intenciones que abriga,
las razones que empujan su acción.

Sabes su oscuro afán vanidoso,
lóbregas raíces maquinando maldad.
Bebiendo el veneno vil y tenebroso
del abismo que fruto amargo tendrá.

Tú sabes los temores que abriga,
las heridas y tristezas que están.
Lo que le domina y le vence,
con lo que se goza y fuerte se hará.

Oh, Señor, Tú lo sabes todo,
¿quién de Ti se esconderá?

 

 

Mirad por vosotros mismos

“Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo”  2 Juan 8.

En este pasaje, Juan admite la gran cantidad de engañadores que hay en el mundo que lo que pretenden es traer confusión a los hombres e incluso a los creyentes. Estos son llamados el “anticristo” (1 Juan 2:18; 4:3). La Biblia declara que Cristo es hombre cien por cien y Dios cien por cien (Gál. 4:4; He. 5:8; Col. 2:9). Negar la humanidad de Cristo es negarla salvación en Cristo, y hacer a Dios mentiroso.

Pero Juan nos advierte de estas personas para que seamos cuidadosos y estemos alerta. Hay un gran peligro de ser arrastrados por estas ideas y engaños, por eso nos dice Juan que miremos por nosotros mismos.

En varias ocasiones encontramos en las Escrituras que se nos exhorta a examinarnos y ver si estamos en la fe. Puede ser que algunos creyentes, por las pruebas, incertidumbres, etc., habiendo seguido al Señor fielmente pueden llegar al punto que su fe decaiga y sigan estas ideas engañosas (Mt. 24:24) Por eso Juan nos dice “Mirad por vosotros mismos”, mirad bien no seáis engañados.

“Sino que recibáis galardón completo”, dice Juan. Que el Señor nos ayude a permanecer fieles a Él, llevando todo pensamiento y todo aquello que nos perturba para alcanzar el oportuno socorro.

-Silverio Martínez